Intensivo de Performance

Intensivo de Performance
Taller dictado por Inti Pujol y José de Diego.

domingo, 12 de junio de 2011

Textos del Taller #2 Arte que no puede ser arte de Allan Kaprow

Arte que no puede ser arte
Allan Kaprow, 1986

Es ampliamente sabido que durante los últimos treinta años mis trabajos principales fueron situados en actividades y contextos que no sugieren arte en ningún modo. Cepillarme los dientes, por ejemplo, a la mañana, apenas me despierto; mirando el rítmo de mi codo moviéndose arriba y abajo en el espejo…

La práctica de tal arte, que no es percibido como arte, no es una contradicción sino una paradoja. ¿Por que es así?, requiere algún antecedente.

Cuando hablo de actividades y contextos que no sugieren arte, no me refiero a que un evento como cepillarme los dientes a la mañana es elegido y entonces introducido a un contexto artístico tradicional como hizo Duchamp y, desde él, muchos otros. La estrategia mediante la cual, un marco identificador del arte (tal como una galería o teatro), concede el “valor de arte” o “discurso artístico” a un objeto, idea o evento no-artístico, fue, en el movimiento inicial de Duchamp, fuertemente irónica. Forzó la confrontación de toda una serie de supuestos sobre la creatividad, habilidad profesional, individualismo, espiritualidad y modernismo, y el valor supuesto y la función del arte elevado en sí mismo. Más tarde, sin embargo, se tornó trivial ya que más y más objetos no-artísticos fueron incluidos en exhibiciones por otros artistas.  Más allá de los méritos de cada caso, cuando veíamos una pila de objetos industriales en una galería o que la vida cotidiana era representada en un escenario, que todo podía ser estetizado, ser metido en el envase artístico correcto, la misma verdad se manifestaba. Pero ¿por qué deberíamos querer estetizar algo? Toda la ironía se perdía en esas presentaciones y eran olvidadas las preguntas provocativas.  Hacer ese tipo de propuestas en el arte me parecía improductivo.

En cambio, decidí prestar atención a cepillarme los dientes. Ver mi codo en movimiento. Estaría solo en mi baño, sin espectadores de arte. No habría galería, críticos para juzgar ni publicidad. Este fue el cambio fundamental que retiró a la performance en la vida cotidiana de todo, excepto la memoria del arte. Por supuesto, podría haber dicho a mi mismo “¡ahora estoy haciendo arte!” Pero en la práctica real, no pensé mucho en eso.

Mis pensamientos y conciencia fueron de otro tipo. Empecé a tomar conciencia de cómo, el acto de cepillarme los dientes, se había vuelto una rutina, un comportamiento inconsciente comparado con mis primeros intentos siendo niño. Empecé a sospechar que el noventinueve por ciento de mi vida diaria era tan rutinaria y desatendida, que mi mente siempre estaba en algún otro lado y que los cientos de señales que mi cuerpo me enviaba cada minuto eran ignorados. Supuse también que la mayoría de las personas eran como yo en ese sentido. 

Cepillarme los dientes atentamente por dos semanas. Gradualmente tomé conciencia de la tensión de mi codo y dedos (¿estaba allí antes?), la presión del cepillo en mis encías, la sangre ligera (¿debería visitar al dentista?). Una vez miré hacia el frente y observé, realmente observé mi cara en el espejo. Pocas veces me había mirado a mi mismo cuando me levantaba, tal vez para evitar la cara de dormido, al menos hasta que me la lavara y arreglara y lograra la imagen pública que prefiero. (¿Y cuántas veces he visto a otros hacer lo mismo y creer que yo era diferente?)

Esto abrió mis ojos en cuanto a mi privacidad y humanidad. Una visión ordinaria de mi mismo comenzaba a emerger, una imagen que yo había creado pero nunca examinado. Se colorearon las ideas que me había hecho del mundo e influenció en cómo lidiar con mi propia imagen y las de los otros. Comprendí esto poco a poco.    

Pero si este dominio amplio de resonancias, extendido desde el mero acto de cepillarme los dientes, parece muy lejano de nuestro punto de partida, debería decir, inmediatamente, que nunca salí del baño. La fisicidad del cepillado, el sabor aromático de la pasta de dientes, ascendiendo por mi boca y el cepillo, la cantidad de matices tales como que el cepillo cargado entre desde el lado derecho y luego se mueva al izquierdo por ser diestro. Estas particularidades permanecieron presentes. Las mayores implicaciones surgieron de vez en cuando, durante los días siguientes. Todo esto sobre el cepillado de dientes.

¿Cómo es esto relevante para el arte? ¿Por qué no es solo sociología? Es relevante por que la evolución del modernismo en si mismo llevó a la disolución del arte en sus fuentes de vida. El arte del oeste tiene una larga historia en secularizar tendencias, desde el período Helenístico hasta fines de la década de 1950 y 1960, este impulso de similitud con la vida, dominó la vanguardia. El arte se cambió del objeto especializado en la galería al entorno urbano real; al cuerpo y mente reales; a la tecnología de la comunicación; y a regiones naturales remotas del océano, cielo y desierto. Así, la relación entre el hecho del cepillado de dientes y el arte reciente es clara y no puede ser evitada. Aquí yace la paradoja: un artista preocupado por el arte que se mezcla con la vida, es un artista que no hace arte.

Cualquier cosa menos la paradoja hubiera sido simplista. A menos que la identidad (y así el significado) de lo que hace el artista sí oscilara entre la actividad ordinaria y reconocible y la “resonancia” de esa actividad en un contexto humano más amplio, la actividad en si misma, se reduce a un comportamiento convencional. O si es marcado como arte por una galería, se reduce al arte convencional. Así, el cepillado de dientes, como normalmente lo hacemos, tampoco ofrece caminos de regreso al mundo real. Pero, la vida ordinaria realizada como arte/no-arte puede cambiar el día a día con fuerza metafórica.

Textos del Taller #1 Cómo hacer un Happening de Allan Kaprow


Cómo hacer un Happening
Allan Kaprow, 1966
Lado 1
Esta es la lectura de cómo hacer un happening. Hay 11 reglas del juego
1. Olvida todas las formas estandarizadas de arte. No pintes, no hagas poesía, no construyas arquitectura, no arregles danzas, no escribas teatro, no compongas música,  no hagas películas, y sobre todo, no pienses que vas a hacer un happening combinando todas esas formas. Esa idea no es más que lo que la opera siempre hizo y lo podrás ver hoy en las discotecas con sus luces intermitentes y sus proyecciones de video. El punto es hacer algo nuevo, algo que ni siquiera remotamente te recuerde a cultura. Tendrás que ser bastante firme sobre esto, destruyendo tus planes, cualquier eco de aquella historia,  pieza de jazz o pintura, te prometo, seguirá apareciendo inconscientemente.
2.  Podés alejarte del arte mezclando tus happenings con situaciones de la vida. Hacé, incluso para vos dudoso, si el happening  es vida o arte.  El arte ha sido siempre diferente de las cuestiones del mundo, ahora tenés que trabajar duro para hacerlo difuso.  Dos autos chocan en una autopista. Un líquido violeta sale del radiador de uno de ellos y en el asiento trasero del otro hay una gran carga de gallinas muertas derramando todo sobre la tierra. Los policías echan un vistazo, respuestas aceptables son dadas, dos camiones se llevan los restos, los costos son pagados y los conductores se van a cenar a sus casas.
3. Las situaciones de un happening deben provenir de lo que ves en el mundo real, de lugares y gente reales  más que de tu cabeza. Si te aferrás demasiado a tu imaginación, terminarás nuevamente en el arte viejo ya que se supone que el arte se hace desde la imaginación.  Aprovechá los eventos ya existentes (Readymade): el incendio de una fábrica, los bomberos gritando por todos lados, el agua, las barricadas policíacas, las balizas rojas. O después de una tormenta en la costa, los desechos arrojados podría ser buenísimo. O solo mirá a las mujeres probarse vestidos de oferta por la tarde. Mucho  puede hacerse con imágenes como esas. Si se te acaban las ideas, una excepción a estas extracciones de la vida es el gran libro de consulta de nuestro tiempo: las páginas amarillas.  Abrí el libro en cualquier página, poné el dedo en algún punto y vas a encontrarte con servicio de detective privado, limpieza de alfombras en tu casa, bloques de cemento, transporte en limusina hacia el aeropuerto., lecciones de judo… podes sacar más de estos que de Beethoven, Michaelangelo y Racine juntos.
4. Dividí tus espacios. El espacio único de representación es lo que usa el teatro tradicional. Podés experimentar ampliando gradualmente las distancias entre tus eventos, primero a cierto número de puntos en una avenida de tráfico pesado, luego en muchas habitaciones y pisos de un edificio donde algunas de las actividades están fuera del alcance con respecto a las otras, luego en más de una calle, luego en ciudades diferentes pero cercanas, finalmente alrededor del mundo. Algunos pueden ocurrir viajando de un área a otra usando el transporte público o los correos. No tenés que estar en todos lados a la misma vez. Ni siquiera tenés que estar en todos lados. Los lugares en los que estas son tan buenos como en los que están los otros participantes.
5. Dividí tu tiempo y dejá que sea tiempo real. Encontramos al tiempo real cuando las cosas ocurren en lugares reales. No tiene nada que ver con el tiempo unificado del teatro y la música. Tiene incluso menos que ver con reducir o acelerar la velocidad de las acciones para hacer algo expresivo o para que funcione en forma compositiva. Lo que suceda, deberá hacerlo en su tiempo natural. Suponé que calculás cuanto tiempo tardarías en comprar una caña de pescar en un comercio justo antes de navidad, o cuanto tiempo tomaría sentar los cimientos de una casa. Si un grupo quisiera hacerlo al mismo tiempo en un happening, los demás tendrían que esperar hasta que el otro termine. Claro que dos grupos podrían coordinar ambas acciones al mismo tiempo si quisieran. Pero no es realmente necesario ecepto cuando gente que viene de lugares diferentes tienen que tomar el mismo tren. De otro modo, por qué no dejamos que la cantidad de tiempo dependa en la practicidad y la conveniencia de las acciones particulares del happening
6. Organizá todos los evento de tu happening de la misma forma práctica. No de una manera artística; evitá estructura la del soneto, perspectivas múltiples cubistas, simetría dinámica, proporción áurea, dodecafonía, desarrollo de temas y variaciones, progresiones lógicas y matemáticas, etc. Si una gallina cacarea, duerme, picotea y pone huevos, dalo por hecho, allí hay cantidad de formas. La naturaleza nunca podría parecer amorfa por la forma en la que está hecho el cerebro, entonces, ¿por qué preocuparse? solo tomá las cosas como vienen y tratá de cambiarlas de la manera menos artificial y fácil. Una chica estaba leyendo en el subte hasta que, como ella lo esperaba, su peluquero se levanta de otro asiento y saca sus utensilios, pasa la próxima hora dándole un look extravagante, calmada y gustosamente, como si fuera en su peluquería. Mucha gente cubierta de alguna sustancia pegajosa, yacen inmóviles a través de un gran jardín. El viento sopla hojas amarillas y verdes sobre ellos hasta que estén completamente cubiertos. Un camión cargado de tiras de papel de diario viene y las arroja. Quince o más autos vienen por la autopista de Long Island con sus luces prendidas como en un funeral. De vez en cuando salen de sus ventanas nubes de finas hojas de plástico, vuelven a entrar rápidamente. Entonces, Suponé que esas tres situaciones componen tu happening. La del subte sería más fácil de hacer a las 4 a.m. cuando están bastante vacíos. Podrías encontrar muchas hojas cayendo de los árboles a fines de Octubre cuando todavía está suficientemente cálido para recostarse en la tierra. La procesión de autos podría hacerse en cualquier día, solo que todos tendrían que tener su auto a mano en ese momento. La teoría de alternar contrastes como noche, día, noche, acción, quietud, acción podría permitirte disponer los tres eventos cercanamente en el orden: autos, subte, hojas. Pero eso podría ser inconveniente, entonces, espácialos de la mejor forma para los participantes. Una semana entre uno y otro si es necesario. Algunas sorpresas podrán surgir si olvidás todas las lecciones de composición que te han enseñado. Recuerdo que ser flexible valió la pena una vez. Un grupo de gente estaba yendo a comer a un Fast Food cuando estaba lleno. A partir de una señal, ellos tirarían un plato de la mesa, lo dejarían romperse y se irían. El orden de los eventos tuvo que ser cambiado por otro. Cuando efectivamente ocurrió, en el mismo momento, un empleado tira un montón de platos al piso. No pudo ser mejor planeado, pero no fue planeado en absoluto.
7. Como vos estas en el mundo ahora y el no-arte juega el juego con reglas reales. Decidí dónde y cuando será apropiado un happening. Si tu idea es que el presidente y el vicepresidente del banco Chase Manhattan se sienten en sus bóvedas más grandes y tiren monedas de oro por todos lados como si fueran bebés y no podes lograr hacerlo, entonces, olvidate y pensá en otra cosa. Si necesitas cortar mucha madera con las motosierras quedándose y los árboles quebrándose, buscá a alguien que necesite madera cortada. Si necesitas que una excavadora mastique tierra, buscá dónde están trabajando en una obra y hacé el happening dentro del trabajo regular del conductor. Te ahorrarás cientos de dólares y tal vez aprendas algo sobre la nivelación de la tierra. Si querés trabajar con chicos, descubrí lo que realmente pueden y les gusta hacer en vez de encomendarles algo extravagante que a vos te gustaría hacer pero no vas a hacer.  Dejalos construir algo con pilas de basura, pintar algunos autos viejos en un depósito de chatarra. Cavar un pozo gigante en la playa. Si querés que tus participantes empiecen desnudos, nadando, haciendo el amor o lo que sea, hay momentos y un montón de lugares donde no sería llamativo. Pero, por otro lado, si querés que te agarre la policía, podes incluir el encarcelamiento en el happening.
8.  Trabajá con el poder alrededor tuyo y no en su contra. Hace las cosas mucho más fáciles y estás interesado en que las cosas se hagan. Cuando necesitas un aprobación oficial, andá a buscala. Podes usar ayuda policíaca, el alcalde, el decano de la facultad, la cámara de comercio, el ejecutivo de la compañía, el rico y todos tus vecinos. Sé tu propio relaciones públicas, convencelos a todos de que lo que estas haciendo, vale la pena por que es divertido jugar, como es divertido ir a pescar. Y una vez de tu lado casi podrás llegar a la luna.
9. Cuando esté todo listo, no ensayes el happening. Eso lo hará innatural por que se basará en la idea de “buena performance” es decir, “arte”. En un happening, no hay nada que mejorar, no tenés que ser un Performer profesional. Es mejor cuando es sin arte, para mejor o peor. Si no funciona, hacé otro happening. En cualquier caso, es innecesario ensayar situaciones como abrirte camino comiendo en una habitación llena de comida, demoler una casa vieja, arrojar cartas de amor en un campo y ver cómo la lluvia borra la tinta, manejar algunos autos en direcciones diferentes hasta que se les acabe el combustible. Esas no son acciones perfectibles.
10. Hacé el happening una única vez. Repetirla la avejenta, te recuerda al teatro y es lo mismo que ensayarla: te hace pensar que hay algo que mejorar. Igualmente, algunas veces, es casi imposible de repetir. Imaginate tratar de encontrar copias de tus viejas cartas de amor para ver la lluvia borrar aquellos tiernos pensamientos. ¿Para qué molestarse?
11. Renunciá a la idea de hacer un show para una audiencia. Un happening no es un show. Dejá los shows para  la gente del teatro o las discotecas. Un happening es un juego con una altura, un ritual indeseado por cualquier iglesia por que no hay ninguna religión en venta. Un happening es para aquellos que acontecen (happen) en este mundo. Para aquellos que quieren alejarse y solo mirar. Si vos aconteces, no podes estar espiando por fuera. Tenés que estar físicamente involucrado. Sin una audiencia, podes estar fuera en movimiento, usando toda clase de entornos, añadiendo el mundo de los supermercados, sin nunca preocuparse por lo que piensan los que están en los asientos, y podes extender tu acción alrededor del mundo cuando quieras. El arte tradicional es como la educación y las drogas de la universidad; alimenta a la gente que tiene que estar sentada sobre sus culos por cantidades de tiempo más largas y más largas para entender lo cual es el tema, y el tema es que hay muchísimas acciones en algún otro lado en las que la gente inteligente prefiere solo pensar. Pero los que hacen happenings (happeners) tienen un plan, y siguen adelante para realizarlo. Para usar una vieja expresión, ellos no solo estudian la escena, la hacen.

Lado 2

Ahora, algunos ejemplos de happenings… la mayoría de la gente tiene la impresión de que son  una lluvia de eventos salvajes y locos derramándose. Algo así:

Todo el mundo está en la estación de trenes. Hace calor. Hay grandes cajas de cartón por toda la arcada. Una por una, empiezan a moverse, se deslizan y sacuden como borrachas en todas las direcciones, avanzando bruscamente a través de los pasajeros y otra acompañada por fuertes sonidos respiratorios por el servicio público de direcciones.
Ahora es invierno y está tan frío y oscuro, y por todos lados pequeñas luces azules se prenden y apagan a su propia velocidad mientras que tres grandes construcciones de sacos de tela arrastran una cantidad enorme de hielo y piedras a los golpes, perdiéndolo casi todo, y las sábanas siguen cayendo sobre todo desde el techo. Cien barriles de hierro y jarras de vino colgando de cuerdas, balanceándose hacia adelante y atrás, chocándose como las campanas de una iglesia, derramando vidrio por todas partes. De repente surgen formas blandas desde el piso y los pintores acuchillan las cortinas chorreando con acción.  Una pared de árboles atados con trapos de colores avanza sobre la multitud, dispersando a todo el mundo, obligándolos a irse. Comiendo sin cesar, comiendo y vomitando y comiendo y vomitando, todo es completamente amarillo. Hay cabinas telefónicas musulmanas para todos con un tocadiscos o un micrófono que sintoniza a todos con los demás. Tosiendo, respirás los humos nocivos del olor de los hospitales y el jugo de limón. Una chica corre desnuda delante de la piscina de un proyector y le tira agua. Diapositivas y videos proyectados en movimiento por todas las paredes y apurando a la gente, mostrando hamburguesas, grandes, rojas, magras, planas, etc. Vos empujas cosas por todos lados como si fueran cajas de embalaje, palabras pasan retumbando y susurran “Dee-dah, Bah-room, Lovely, Lovely, Lovely Me” (1:49). Las sombras se agitan en la pantalla, cierras eléctricas y cortadoras de césped chillan como el subte en la Union Square. Latas golpeandose, trapos húmedos de fango y vos te paras para gritar preguntas a los lustrabotas y a las ancianas. Largos silencios cuando no sucede nada en absoluto cuando “Bang” – ahí estas mirandote a vos mismo en el espejo, encerado en vos. Escuchá – un llamado desde el callejón, sonreís, hablás con alguien indiferentemente mientras comés sándwiches de mermelada de fresa. Comienzan los ventiladores eléctricos, brisas flotantes de olor a auto nuevo pasan por tu nariz mientras que las hojas entierran montones de quejidos, eructando,  sucio, desorden de meñiques.

En realidad, los happenings son mucho menos complicados, y hay un intercambio muy fuerte entre el entorno y los participantes. Un programa típico sería algo así:

Una mujer desnuda come platos gigantes de cereales con leche en la sima de una montaña de neumáticos usados. Niños derraman barriles de cal sobre la montaña. A cien metros de ahí, nadadores y nadadoras en piletas plásticas de colores brillantes salen continuamente del agua para atrapar con la boca arandelas de goma adornadas con dulces de salvavidas que cuelgan de una cadena de cinturones masculinos. La montaña es desarmada neumático por neumático y llevada a las piletas, el agua cae fuera. Los niños juntan a los adultos atándolos con los cinturones, vierten cal sobre el montón de cuerpos ahora quietos. Entonces, abrochan docenas  más de cinturones a sus cuellos, cinturas y piernas. Llevan los salvavidas restantes a una local de ventas de neumáticos nuevos y los ofrecen a la venta con voces risueñas.

Un programa no es más que una breve lista de situaciones o imágenes anotadas en algunas hojas de papel. Algunas veces, tienen notas adjuntas al final. Estos programas son enviados a un grupo de personas que pueden estar interesados en participar. Aquellos que han ido a una reunión donde se debate el happening  y los detalles prácticos de quién hace qué y cuándo son resueltos. Entonces, lo más pronto posible, la pieza se pone en acción. Ahora, me gustaría leerles tres programas, pero antes, quiero aclarar que lo que voy a leerles es solo literatura, no los happenings en sí mismos.

Soap (Jabón)

1ra mañana: ropas ensuciadas con orina
1ra tarde: ropas limpiadas
                   (En el mar)
                   (En el lavadería)
2da mañana: autos ensuciados con mermelada en una calle transitada
                         autos limpiados
                         (en un estacionamiento)
                         (en un lavadero de autos)
 2da tarde: cuerpos ensuciados con mermelada
                     cuerpos enterrados en montículos a la orilla del mar
                     cuerpos limpiados por la marea

Las notas de “Soap (Jabón)” son las siguientes:

1ra mañana y tarde:
Cada persona ensucia privadamente su propia ropa con algún artículo. Esto es esencial por que hace referencia a las experiencias infantiles reales de cada uno. En este acto la persona mezcla su propio agua con el agua del mar o de la lavandería y consecuentemente, hace de esa limpieza algo ineludiblemente personal.
2da mañana:
Los autos deberán ser untados metódica y minuciosamente con mermelada a la vista de los transeúntes. El lavado deberá hacerse con cuidado. Si se usara un lavadero de autos comercial, uno debería actuar como si nada fuera de lo ordinario estuviera pasando. Cualquier pregunta deberá ser respondida de la forma menos comprometida posible.
2da tarde:
Lo mejor es un tramo vacante en la playa. Podrán accionar parejas o individuos. Tendrá que haber gran distancia entre cada individuo o pareja. En el caso de las parejas, uno cubre a su compañero (que está preferiblemente desnudo) con mermelada, cava un pozo para él (o ella) en la arena hasta el cuello y se sienta tranquilamente hasta que la marea enjuague a su compañero. Entonces, se van.

El próximo happening es “Calling (Llamada)”

En la ciudad: La gente se para en las esquinas de las calles y espera. Para cada uno, un auto se detiene, alguien lo llama por su nombre, la persona se sube y el auto arranca. Durante el viaje, la persona es envuelta con papel de aluminio. El auto es estacionado en un parquímetro, en algún lado y dejado allí, con los seguros puestos. La persona plateada inmóvil, sentada en el asiento de atrás. Alguien abre los seguros del auto y arranca. Le quitan el aluminio y lo envuelven en tela o lo atan dentro de una bolsa de lavandería. El auto se detiene. La persona es arrojada en un garage público y el auto se va. En el garaje, un auto a la espera, arranca. La persona es levantada del pavimento y es llevada a la cabina de información en la gran estación central (Grand Central Station). La persona es apoyada en contra la cabina y es abandonada. La persona empieza a gritar nombres y escucha los nombres que exclaman los otros que también han sido llevados allí. Todos gritan por un momento. Entonces, se deshacen de sus envoltorios y se van de la estación. Llaman telefónicamente a ciertos números. El teléfono suena y suena, finalmente es atendido, preguntan por un nombre y, del otro lado, cortan inmediatamente. En el bosque, las personas gritan nombres y escuchan respuestas ocultas. Aquí y allí, aparece gente colgando de cuerdas boca abajo, rasgan las ropas de las personas y se van. Las figuras desnudas se llaman entre sí durante un largo tiempo, hasta el cansancio. Silencio.

Las notas de “Calling (Llamada)” son las siguientes:

1. Lugares que no sean la estación de tren y horarios pueden ser decididos antes de la performance.
2. La performance debería poder hacerse perfectamente durante dos días, el primero en la ciudad y el segundo en el campo.
3. Por lo menos veintiún personas son necesarias para hacer apropiadamente la performance. Para ese número, son requeridos seis autos. Por lo tanto, tres personas esperarían en las esquinas de las calles, para recogerlas, viajarían tres personas en cada auto incluyendo el conductor y en los autos de la segunda etapa, igual cantidad a bordo para llevar las personas envueltas a la estación de trenes. Pero este número puede ser multiplicado proporcionalmente tanto como sea deseado.
4. Los nombres usados  en todo momento deberán ser los de aquellos involucrados.
5. La envoltura en aluminio y tela deberá ser lo mas completa posible, la cara cubierta con excepción de unos orificios para la respiración. 
6. Los autos de la segunda etapa deben estar estacionados en garajes autoservicio elegidos con anterioridad, alejados entre sí. Sus conductores, entonces, van a los lugares de la ciudad donde están estacionados los autos de la primera etapa, en los parquímetros. Allí, los conductores intercambian las llaves de los autos. El trío de la primera etapa se apura a llegar hasta la posición de los garajes donde, dentro de los autos, esperan la llegada de los paquetes humanos que son traídos, desde luego, por el trío de la segunda etapa. La sincronización para esta y todas las otras etapas del evento debe ser exacta.
7. Los autos que depositan los paquetes en los garajes se dirigen hacia las casas de sus conductores donde serán recibidas las llamadas.
8. Luego de que los paquetes humanos se desenvuelven a si mismos en la cabina de información, las llamadas tendrán que ser hechas desde cabinas telefónicas públicas a los conductores recién mencionados. Está permitido que el teléfono suene cincuenta veces antes de ser contestado. El que atiende dice solo “¿Si?” el que llama pregunta si es X, mencionando el nombre correcto. Y X cuelga tranquilamente.
9. La gente que cuelga de las cuerdas en el bosque son los que condujeron los autos el día anterior y sus acompañantes. Aquí hay un cambio de roles subrayado por las posiciones invertidas en las cuerdas y los que fueron paquetes humanos tomando el papel activo. Tendrá que haber por lo menos cinco cuerpos suspendidos aunque toda la gente de los autos pueden elegir colgarse de esa manera. Si son menos que el total de, digamos, dieciocho (10:36), los otros deberán sentarse inmóviles entre las cuerdas y sumarse a responder los llamados de nombres. Cuando son llamados desde lejos por la gente empaquetada, la respuesta es, simplemente “acá, acá”, hasta que cada cuerpo sea encontrado y violado. La gente empaquetada llegando al bosque, grita los nombres de la gente de los autos que están  escondidos sobre una amplia zona entre los árboles. Moviéndose como grupo, siguen las voces y encuentran cada figura colgante.  Sus ropas son rápidamente cortadas y después de que todos son tratados de esa forma, el grupo se marcha. Cada sujeto suspendido y los que están sentados entre ellos deberán dejar de responder los llamados cuando son encontrados. Las respuestas disminuirán gradualmente hasta el silencio. En ese punto comenzaran a gritar otros nombres como niños perdidos.

El último happening se llama “Raining (lloviendo)”

Autopista negra, pintada de negro
La lluvia la enjuaga

Hombres de papel hechos en ramas de huerta peladas
La lluvia los enjuaga

Hojas escritas desparramadas sobre un campo
La lluvia las enjuaga

Pequeños botes pintados de gris a lo largo de un canal
La lluvia los enjuaga

Cuerpos desnudos pintados de gris
La lluvia los enjuaga

Árboles pelados, pintados de rojo
La lluvia los enjuaga

Las notas son simplemente:

Los horarios y lugares no necesitan ser coordinados y están a cargo de los participantes. La acción de la lluvia puede ser observada si es deseado.